sábado, 26 de abril de 2008

Diario de un (¿próximamente?) futuro inquilino. Días 3, 4 y 5

Este diario ha caído en una suerte de periódico sin las actualizaciones correspondientes del día a día que -por definición- todo diario debe tener.

La cuestión marcha hacia adelante, algo desordenadamente, con alguno que va un poquito para el costado, otro que se viene para el medio, uno que piensa que fue penal y otro que va a cabecear un centro que nunca pateará nadie. Pero va.

Luego de juntar y rejuntar un papelerío cual si estuviera formando un Acuerdo de Paz para Medio Oriente, tres garantes (que el léxico inmobiliario y legal consigna como "co-deudores", previendo y pronosticando ya la desgracia del inquilino) y un departamento en capital de familiar directo sin deudas ni inhibiciones, parece que soy más o menos apto para alquilar algo. Más o menos, a juzgar por la cara con que me miran y los continuos resoplos que no llego a entender si son reflejos de propias frustraciones o impaciencias propias de una vida desdichada. De cualquier forma, es la gente con la que toca tratar y quélevamuacer.

Entre faxes, trámites de AFIP, emails y llamados, sucedió otro atardecer ajeno a todo:


Esta vez, con sus tintes anaranjados entre nubes que pronostican lluvias. El viento habrá cambiado, ya que el mismo pronóstico de las nubes fue refutado por la soleada mañana.

Esta tarde me toca enviar los últimos papeles. Con ello accederé al Nivel Superior en la Escalera de Alquileres: hablar con el Todo Poderoso Dueño, quien me preguntará nuevamente todo lo que ya sabe, que ya le han dicho sus Súbditos Inmobiliarios, pero que debe escuchar de mi boca.

Si todo sale bien, seré acreedor de La Llave Que Abre Las Puertas... y ya la Fiesta Donde Todos Están Invitados se sucederá. Eso sí, a traer cerveza, no sea cosa.

viernes, 25 de abril de 2008

Zoológico personal XI


de Luco

EL VENDEDOR DE PÁJAROS

El anciano dijo:
"Qué lástima que todos mis hijos y mis nietos se hayan muerto.
Esta noche regresarán los diez pájaros que vendí hoy en la feria. Los mismos que vendí ayer. Los mismos que vendo desde hace muchos años.
Regresarán como siempre a la jaula. El último que llega es el que cierra la puerta. Después la abren. Salen uno detrás del otro para dormir sobre mi pecho, en mis zobacos, entre mis piernas y despertarme al amanecer cantando y picotear en la barba unas migas de pan, unos granos de arroz, algún fideo, lo que cae del tenedor o la cuchara en la cena y beber unas gotas de vino, ese trago que no alcanza la lengua y se queda en los labios para ellos.
Qué lástima que todos mis hijos y mis nietos se hayan muerto. Qué lástima. Podían seguir viviendo de este oficio de vender pájaros.
Los cacé sin redes, sin tramperas, sin herirlos. Los cacé en la selva extendiendo los brazos como un mendigo. Y vinieron a posarse en mis manos. Diez dedos, diez pájaros. Eran pichones. No sabían cantar. Los puse en el suelo, en fila. Destapé una botella de vino, la bebí y cuando estaba vacía, mojé con la lengua el corcho y froté la botella. Con esa música les enseñé a cantar. "Así se canta"-les dije-. Y cantaron. Después les enseñé a volar y a volver a la jaula, y aprendieron. Después los llevé a la feria y los vendí. Volvieron a la jaula esa noche. Siempre volvieron a la jaula.
Que lástima que todos mis hijos y mis nietos se hayan muerto."

JAVIER VILLAFAÑE

miércoles, 23 de abril de 2008

Diario de un (¿próximamente?) futuro inquilino. Día 2

Anoche mi cabeza no se apagó hasta entradas las cuatro de la mañana. Pude así terminar la novela que estaba leyendo: "Mañana en la batalla piensa en mí", de Javier Marías. Nada del otro mundo, pero no es una mala lectura para noches de ojos rojos y muy abiertos.

Esta mañana empezó tarde, si es que puede decirse de esta manera. Podría decir mejor que esta mañana nunca me encontró en estado de vigilia. De cualquier forma, elegiré la forma más concreta: no me desperté hasta pasado el mediodía.

Luego de un café breve (si es que ese calificativo puede aplicarse a una infusión matutina) partí con rumbo Caballito a ver qué me deparaba el Mundo Inmobiliario.

El primer departamento me sorprendió de entrada. Mejor dicho, por su entrada: una laja metálica que me hizo recordar las puertas que se ven dentro de los submarinos en las películas, o en la Fragata Sarmiento al pasear por su interior.

El departamento tenía algo de submarinesco: oscuro y algo agobiante. Sin visibilidad hacia el exterior. Ventanas pseudo fingidas que sólo dejaban entrar algo de luz. Ya lo he dicho: la visibilidad para mí es fundamental.

Agradecí entonces el tour edilicio (nada idílico) y me trasladé subterráneamente hasta Congreso.

Luego de unas breves pero reconfortantes ingestas en un bodegoncito de la zona, me acerqué al edificio: una entrada suntuosa con mármol y granito. Vidrios en las puertas y timbres con todos los botoncitos. La cosa prometía.

Ya decían nuestros abuelos que no hay que dejarse llevar por el exterior, y algo de razón tienen en este caso: al pasar el hall de entrada el edificio caía a pedazos (literalmente, al ver el revoque). El departamento -de buena luz, pero pequeño- cayó en la desgracia de alquilarse amueblado con un mobiliario antiguo y enorme, probablemente precioso para casas antiguas y enormes, pero que hacían agobiante el estar allí dentro. Además, daba aspecto a casa de viejo, perdonando la expresión.

Algo desilusionado, comencé a pensar que estaba siendo demasiado exigente, que por el dinero que pienso gastar nada hay demasiado interesante.

Afortunadamente el tercer departamento -nuevamente el barrio de Caballito- contradijo mi supuesto: un dos ambientes grande, luminoso, con linda vista y piso de madera. Esos lugares en donde uno puede pensarse, imaginarse dentro, transitando. Ya se han sucedido en mi cabeza fiestas, cenas, jornadas de trabajo, sesiones de piano y algunas cosas que omitiré por pudor.

Mañana me corresponde acarrear papeleríos a la inmobiliaria. Espero me acepten como inquilino. Yo ya he aceptado esa casa como posible hogar.

¡Deséenme éxitos!

Zoológico personal X

El pájaro

Tu flauta se hace ala

en el espacio de tu garganta

y apenas si distingo

el sonido del plumaje

con que tus dedos colorean

un vuelo hacia otro cielo.

Verónica Cánepa

( Variación

tu flauta sabe de alas que me llevan más allá del sonido

cuando vuelo como arena rabiosa que se aleja de este cielo húmedo

a una intemperie de lamentos con rostros de nadie


tu flauta sabe que esta noche me busco tímida en la memoria de su único canto


desde tu garganta la flauta que se hace alas para seguirme

colorea mi último allegro evaporado de tus dedos)

Luco a Elisa 14/02/05

martes, 22 de abril de 2008

Diario de un futuro inquilino. Día 1

Diario de un futuro inquilino. Día 1. La oferta es abismal. Los avisos aparecen encolumnados cual frontispicio griego, dando una idea imponente de lo que hay más allá.

Pero los avisos tienen un problema: su notable abstracción, su carencia de tangibilidad. Más aún revisando los clasificados por Internet. Ni siquiera puedo mancharme los dedos con tinta de imprenta (que ya ni siquiera mancha, otra derrota para los nostálgicos).


2 amb, coc. comp, 2 p. p/esc. Cont. fte. Lum. V de 15 a 18.

Cuán críptico. Apenas si uno puede imaginarse qué significa eso. ¿Cómo partir de allí para hacer que en nuestra ilusa cabeza se formen algunas paredes, techos y muebles de cocina?

Las inmobiliarias informan, y mal por lo general. Su arte es la venta, pero una venta que está ganada desde el principio. Es tan innecesario tentar a un posible locatario como tener que insistirle a una mosca para que se pose sobre nuestro pan con mermelada de durazno. Si no nos gusta o nos negamos al maltrato, otro ocupará nuestro lugar sin mucha demora.

Hoy me encontré con una especie de cueva con paredes pintadas en espantosos tonos entre naranjas, rojos y salmón, patinados. La señora de la inmobiliaria que estaba "de guardia" en el departamento -muy amable, por cierto-, al verme mirando las paredes me aclaró "es que acá vivía una señora grande..." como si eso explicarla algo. Instantes después, agrega, dándose cuenta de su contradicción "...y aún así parece que le gustaban los colores fuertes..." Al internarme en ese dos ambientes céntrico, poco luminoso y con una asquerosa pintura descascarada, me sentía en esas películas de detectives cuando el Protagonista -siempre policía retirado- cae en el departamento deshabitado del cadáver -ubicado el Bronx, siempre- y lo recorre mientras la cámara lo toma un poco desde abajo y de cerca, para deformar más la imagen. Siempre hay un poco de humo o polvo, sin que se sepa muy bien por qué. ¿Será que se filma en Buenos Aires en época de quema de pastizales? De cualquier forma, he evidenciado que no fue de mi agrado el lugar. Pregunté, algo tímido, si pensaban entregarlo "así". La señora, nuevamente amable y algo tímida también al notar que yo notaba lo evidente (que el lugar es una porquería y que está destrozado) me dijo "y... es que hoy se alquila... así como está..." Claro. Había olvidado lo elemental en la regla de alquilar en Buenos Aires: el departamento no dura más de un día en alquiler. Algunos rezagados, algo olvidados tal vez o por lo menos no muy baratos llegan a durar aproximadamente una semana. Para coronar la idea que me produjo el departamento, otro detalle: sobre la cocina había una sartén con restos de grasa endurecida desde hace mucho tiempo.

Algo desilusionado volvía a mi casa cuando recordé una inmobiliaria en mi barrio, donde hace 18 años mi madre compró la casa donde vivimos. Esta es la vista desde mi balcón actual, de mi casa familiar, casa compartida y hogar de infancia. Es la vista de ahora, de hoy, de hace minutos nomás:


En la inmobiliaria me atendieron amabilísimamente. Recordaban a mi madre. A mí no, desde luego. En ese entonces tendría yo cinco o seis años y no tanta barba como ahora. Fui a ver un segundo departamento en el día, esta vez San Telmo y esta vez bajo recomendación de los señores inmobiliarios. Lindo lugar. Buena iluminación, aunque poca vista para afuera. Qué importante que resulta la vista. Las ideas se expanden mirando hacia afuera. La perspectiva visual y la perspectiva mental parecen chocarse contra las paredes y terminar allí nomás con su profundidad.

Mañana me tocan ver tres lugares. El primero en Caballito, el segundo en Congreso y el tercero nuevamente en Caballito. No hubo posibilidad de reordenar.

Mis conclusiones del día (nuevas, o añejas y reflotadas hoy):

1. Salvo excepciones, los agentes inmobiliarios sienten que te hacen un favor al informarte por departamentos.
2. San Telmo está caro.
3. Me gusta la vista desde mi casa y me va a costar renunciar a eso en otro lugar.
4. Es notable el desgaste de energía al tener la cabeza en la búsqueda de un cambio de hogar, de de zona, de costumbres, de colectivos habituales, de caras diferentes.

Cuesta. Pero allá vamos.

viernes, 18 de abril de 2008

Quisiera verme de amarillo,
ya no tolero ni el gris, ni el rosa.

jueves, 10 de abril de 2008

Repeticiones según Schoemberg

"Escuchar repetidamente cosas que a uno le gustan es agradable y no debe ser ridiculizado. Existe un deseo subconsciente de llegar a una mejor comprensión y percatarse de más detalles relacionados con la belleza. Pero un amente alerta y bien adiestrada querrá enterarse de los aspectos más alejados, de las consecuencias más remotas de cosas sencillas que ya tiene aprendidas. Una mente despierta y bien formada rehúsa escuchar el parloteo infantil y exige que se le hable en lenguaje breve y concreto."

Arnold Schoemberg

Zoológico personal IX

Poema atroz

Este era un gatito
al que tomábamos
por la cola
y revoleábamos
contra el paredón.

Manuel Alemian

miércoles, 9 de abril de 2008

69



Dormir puede ser el producto de una distracción,
como también puede serlo morir.

La profunda atención a la vida

es el espantapájaros del sueño y de la muerte.

El quehacer del hombre
es un programado ejercicio de concentración
para evitar que se disperse
la energía invisible que en un gesto amoroso

se reviste de luces en la flor y en los ojos
de cualquier criatura.


Es por eso que dormir y morir

no deben seguir siendo
la consecuencia de nuestro abandono,
sino el perfume más neto de la flor más despierta
y la mirada más lúcida del ojo más abierto.



Roberto Juarroz -
Poesía vertical 1958-1982

martes, 8 de abril de 2008

Empiezan las clases pero aún no empiezan

Es de dominio público que las clases en la Escuela de Música Popular de Avellaneda (EMPA) empezaban ayer, lunes 07 de abril. Sucede que este día es el "Día de Avellaneda" -aniversario de su fundación y semi-feriado- y que por ende no hay clases. Dado que Avellaneda es un partido fundado en 1852, creo que esta fecha no es novedad -o no debiera serlo- para ningún administrativo de Avellaneda. ¿Cómo es posible que les haya tomado por sorpresa y que hayan anunciado el comienzo de clases para un día en el que la Escuela está cerrada? Resultado: hacer un viaje pésimo en un colectivo atestado para ver un cartelito "Día de Avellaneda" y la puerta de entrada cerrada. Al menos pusieron el cartelito.

Con renovadas esperanzas volví hoy a sentir aquello que emociona el primer día de clases del año (sí, otra vez). En esta ocasión, las asignaturas de la jornada eran Apreciación Folklore y Apreciación Jazz del tercer año de Ciclo Básico.

Grande fue mi sorpresa el día encontrarme que estas materias no comenzarán sino hasta el 22 de abril, que por un error del Jefe de Área -según dijeron- no informaron este pequeño detalle. Otro día de viajes en colectivos desbordando de gente. Al menos esta vez pude ver caras conocidas y saludar compañeros.

Cabe aclarar que el día de matriculación en las materias, me inscribí en Folklore a las 21 hs. y en Jazz a las 22, los días martes. Días después llamaron para decirme que "por un error en la computadora" (sí, las computadoras se equivocan y no quienes las usan) apareció el horario de las 21 hs. para Foklore, pero que en realidad no existe, que debía cambiarme a otro horario. Me anoté entonces a las 20 hs. Pedí cambiar la otra materia del día, Apreciación Jazz, de las 22 hs. a las 21 (horario existente), pero me informaron que no podían hacer eso, que conversara con el Jefe de Área, el Vicedirector o la Regente, ya que quien me llamaba sólo estaba autorizado para realizar modificaciones en la asignatura Apreciación Folklore. El verticalismo existe cuando conviene.

Entiendo que el día 7 de abril no hay clases por ser feriado. Mi inteligencia es suficiente para comprender que se haya retrasado el comienzo de clases por la famosa "adecuación" del ciclo lectivo 2007 (ciclo lectivo que largó en octubre porque no teníamos dónde cursar). Lo que no llego a dilucidar es por qué no se avisa a la gente.

Cuando comenté esto a varias caras amigas que vi por la Escuela, tuve casi unánimamente la misma respuesta: "por lo menos hay clases..." Es cierto: hay clases, pero ¿por qué por lo menos? ¿por qué debemos resignarnos a que estamos desamparados y que hay que agradecer lo que se da sin quejarnos por lo que se hace mal?

No comparto la idea de que "por lo menos tenemos clases". Tenemos clases y es nuestro derecho tenerlas. Qué fácil nos acostumbramos. Qué fácil nos hacen sentir un desamparo tal que aunque nos maltraten -porque esta desinformación es maltrato- nos conformamos con que en algún momento empezarán. No nos olvidemos que el año pasado gracias a cortes, marchas, asambleas y reuniones, las clases empezaron siete meses más tarde: en octubre. Si sentimos pena y somos conformistas, ¿empezarán alguna vez? ¿se tendrá en cuenta que somos personas si sólo miramos para abajo?

Como siempre, una vez más, la burocracia nos supera.

Perdón si no se condice este texto con la temática habitual del blog, pero me pareció oportuno difundirlo.

Gracias,

Pablo

Estudiante de la Escuela de Música Popular de Avellaneda
y administrador de www.foroempa.com.ar

domingo, 6 de abril de 2008

Taquito militar

De uniforme verde militar, camuflado, pasea por las callecitas que rodean la Plaza Dorrego. Huele a tabaco y alcohol. Su voz áspera condice su aroma. Desde hace un tiempo un chico lo acompaña, de unos dieciséis, diecisiete años aproximadamente, vistiendo el mismo tipo de uniforme.

Hay personajes que no nacen, que no viven, que no mueren: se limitan a estar. Son parte de lo habitual, de aquello en donde se posa la mirada cuando se espera un colectivo.

Ante una primera mirada, podría decirse que se trata sin más de un cuidacoches con un particular gusto estético sin faltar demasiado a la verdad, pero sería una visión incompleta. No es sólo una persona vestida de forma particular: es un personaje. Es parte de las leyendas urbanas del barrio de San Telmo.

He oído gente comentar que se apoda Matute, aunque tiendo a creer que este apodo ha surgido a pesar suyo y no por él prodigado. Hay quienes dicen que es un veterano de Malvinas. Una vez me contaron que –este comienzo de frase es esencial para un mito urbano- su locura proviene de la muerte de su hijo, quien cayó a una palangana de agua hirviendo mientras él le hacía baños de vapor.

Más o menos trágicas, con cierto nivel de veracidad o conformando el más absurdo disparate, todas las historias personifican a nuestro personaje. Lo hacen más del barrio, más de todos.

San Telmo ha cambiado mucho en estos últimos diez años. Los sábados por la mañana ya no lo observan solamente las señoras que marchan al mercado, sino también los jóvenes que vuelven de los boliches y los turistas que circulan por las joyerías y los locales de artesanías alrededor de la Plaza.

Cada tanto se divisa alguna novedad en su uniforme verde camuflado, como un nuevo gorro o quizás una macana en su cinturón. Sus rasgos afilados y su mirada llena de melancolía permanecen ajenos a cualquier cambio.

Mientras tanto Matute sigue allí, firme, con una colilla a medio fumar en la boca, cuidando autos por algunas monedas.


--

He aquí el único testimonio de este personaje que he encontrado en Internet:


(Fuente de la foto: Digireflex.net)

sábado, 29 de marzo de 2008

"mi abuela patea calefones"

sábado, 15 de marzo de 2008


M. C. Escher Print Gallery

"Asombrarse es la escencia de la vida"

M. C. Escher

lunes, 10 de marzo de 2008

La nouvelle Babel


Que sea más bien callada,
contraria a las agujas del reloj.

de Lis

viernes, 7 de marzo de 2008

Mire que notable...,
¡pero que barbaridad!
(con el asombro de las pupilas dilatadas)

viernes, 29 de febrero de 2008



-"¿sigues preocupado por el amor?-
preguntó ella al fin, rompiendo el silencio de aquella lánguida convalescencia que sigue a la fiebre de los deseos satisfechos.
La pregunta de Lucy en aquel silencio profundo era como la llama de un fósforo en la tiniebla de la noche.
La noche es ilimitada, inmensa, salpicada de estrellas. Se enciende el fósforo y todas las estrellas quedan instantáneamente abolidas; no hay más distancias ni profundidades. El universo queda reducido a una pequeña cueva luminosa excavada en la tiniebla sólida poblada de rostros brillantemente iluminados, de brazos y de cuerpos, y de los cercanos objetos familiares de la vida cotidiana.


A. Huxley, "Contrapunto"

martes, 26 de febrero de 2008

Zoológico personal VIII

MUERTE

¡Qué esfuerzo!
¡Qué esfuerzo del caballo
por ser perro!
¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina!
¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja!
¡Qué esfuerzo de la abeja por ser caballo!
Y el caballo,
¡qué flecha aguda exprime de la rosa!,
¡qué rosa gris levanta de su belfo!
Y la rosa,
¡qué rebaño de luces y alaridos
ata en el vivo azúcar de su tronco!
Y el azúcar,
¡qué puñalitos sueña en su vigilia!
Y los puñales diminutos,
¡qué luna sin establos, qué desnudos,
piel eterna y rubor, andan buscando!
Y yo, por los aleros,
¡qué serafín de llamas busco y soy!
Pero el arco de yeso,
¡qué grande, qué invisible, qué diminuto!
sin esfuerzo.

Federico García Lorca

lunes, 18 de febrero de 2008

La mina del Ford

No será de la altura que se acostumbra ver por este blog, pero he aquí la poesía de un tanguito del '24 que algunos encontrarán familiar. A mí me resulta muy simpática, con todo el lunfardo y el aire porteño propio de la época.

Yo quiero un cotorro
que tenga balcones,
cortinas muy largas
de seda crepé...
Mirar los bacanes
pasando a montones,
pa' ver si algún reo
me dice: ¡Qué hacé!...

Yo quiero un cotorro
con piso encerado,
que tenga alfombrita
para caminar;
sillones de cuero
todo repujado
y un loro atorrante
que sepa cantar...

Yo quiero una cama
que tenga acolchado...
Y quiero una estufa
pa' entrar en calor...
Que venga el mucamo
corriendo apurado
y diga: ¡Señora!
¡Araca! Está el Ford...

lunes, 11 de febrero de 2008

Música de palmeras


Pqe. Nac. El Palmar


"... una palmera cuyas hojas al viento tocan el arpa..."


Las ciudades invisibles
, Italo Calvino.

sábado, 2 de febrero de 2008

AMOR SADICO

Ya no te amaba, sin dejar por eso

de amar la sombra de tu amor distante.

Ya no te amaba, y sin embargo el beso

de la repulsa nos unió un instante...


Agrio placer y bárbaro embeleso

crispó mi faz, me demudó el semblante,

Ya no te amaba, y me turbé, no obstante,

como una virgen en un bosque espeso.


Y ya perdida para siempre, al verte

anochecer en el eterno luto,

-mudo el amor, el corazón inerte-,


huraño, atroz, inexorable, hirsuto...

¡Jamás viví como en aquella muerte,

nunca te amé como en aquel minuto!.


Julio Herrera y Reissig

sábado, 26 de enero de 2008

Amor-tiguadores


ni un castillo

una casa de cartas

ni un soplido
un suspiro tímido

ni una esperanza
apenas el deseo intenso

el suspiro derrumba la casa
y el deseo seco se quiebra contra la avenida
sin sol
sin montañas
sin amortiguadores.

miércoles, 23 de enero de 2008


Hay que asesinar al Tiempo.

martes, 22 de enero de 2008

Pajarito pentagramado

Pajarito pentagramado. Cafayate, Salta

lunes, 21 de enero de 2008

Ruta 34

Los cables subrayan las nubes
y no es el horizonte el que separa el cielo de la tierra
sino la tensión que cada tanto aloja a un pajarito
tendida en postes que cada tanto interrumpen la lectura del paisaje.

domingo, 20 de enero de 2008

Submundos

Laguna de Brealito, Salta


sábado, 19 de enero de 2008

Noche

Un patio vacío.
Donde la luna se abre lugar en la ciudad,
que se esfuerza por olvidarla, por taparla
con edificios mugrientos de vidas encimadas.
Pero existe en el patio. Donde derrama
su apariencia noctámbula
en las baldosas de opacidad cansada,
penetra en las habitaciones
ya dormidas…
y así, sólo así,
es posible que hoy sea de noche.

Láinez

viernes, 28 de diciembre de 2007

Zoológico personal VII

Arte Poética II

Digo
pez
sólo
para humedecer el lenguaje.

Para darle brillo.

Ernesto Aguirre

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Me voy al bañil

sábado, 22 de diciembre de 2007

Zoológico personal VI

EL GOZANTE
Puerto de la Boca.

Me dejo estar sobre la tierra porque soy el gozante.
El que bajo las nubes se queda silencioso.
Pienso: si alguno me tocara las manos
se iría enloquecido de eternidad,
húmedo de astros lilas, relucientes.
Estoy solo de espaldas transformándome.
En este mismo instante un saurio me envejece y soy
leña
y miro por los ojos de las alas de las mariposas
un ocaso vinoso y transparente.
En mis ojos cobijo todo el ramaje vivo del quebracho.
De mi nacen los gérmenes de todas las semillas y los riego con rocío.
Sé que en este momento, dentro de mí,
nace el viento como un enardecido río de uñas y de
agua.
Dentro del monte yazgo preñado de quietudes furiosas.
A veces un lapacho me corona con flores blancas
y me bebo esa leche como si fuera el niño más viejo
de la tierra.
De cara al infinito
siento que pone huevos sobre mi pecho el tiempo.
Si se me antoja, digo, si esperase un momento,
puedo dejar que encima de mis ingles
amamante la luna sus colmillos pequeños.
Zorros la cola como cortaderas,
gualacates rocosos,
corzuelas con sus ángeles temblando a su costado,
garzas meditabundas
yararás despielándose,
acatancas rodando la bosta de su mundo,
todo eso está en mis ojos que ven mi propia triste
nada y mi alegría.
Después, si ya estoy muerto,
échenme arena y agua. Así regreso.

Manuel J. Castilla

viernes, 21 de diciembre de 2007

Silencio en la noche, ya todo está en calma

"Silencio en la noche, ya todo esta en calma,
el músculo duerme, la ambición descansa.
Meciendo una cuna, una madre canta,
un canto querido que llega hasta el alma
porque en esa cuna está su esperanza"


Fragmento del tango
Silencio, de Carlos Gardel

Silencio en la noche que adivina sábanas y mullida horizontalidad.

Ya ha pasado. Qué resta, sino el merecido descanso.

Caminaba por las callecitas de San Telmo. Rumiaba mis pensamientos y revivía los sonidos de la noche. Me surgió así la pregunta: ¿para qué se hace música? son éstas quizás las horas más metafísicas de la noche donde toda pregunta tiene una hondura poco característica en horas de ajetreo y vigilia. Pensé luego -como es mi costumbre ante cuestiones de difícil respuesta- preguntarme algo más cercano, más tangible quizás: ¿qué me importaba cuando me sentaba al piano, cuando mis dedos hacían sonidos, cuando el compás no era otra cosa que pulso y energía? Muchas respuestas son posibles, pero he encontrado solamente dos realmente convincentes: por un lado el goce y el disfrute artístico, las ganas de poner todo aquello que se lleva con uno la música y las teclas blancas y negras del piano. Todo eso que se da y que a veces vuelve a uno, como ocurrió esta noche. La segunda respuesta es la siguiente: es para los afectos. ¿Qué sería del arte sin quien lo contemple? quizás aquellos ermitaños que grabaron los ahora famosos petroglifos para acercarse a lo que veían distante consideraban el arte de otra forma, pero si nadie quien realmente me importase hubiera estado esta noche prestando sus oídos y su alma para vibrar en conjunto con la música todo hubiera tenido mucho menos valor. No se hace música para los demás sino para uno mismo, pero al haber oyentes apreciados todo se resignifica, se aprecia de otra manera. ¿Cómo afrontar el silencio luego del concierto sin aquellas almas que lo percibieron, sin esos abrazos tan valiosos? "Silencio en la noche, ya todo está en calma... el músculo duerme, la ambición descansa" reza Gardel en su tango Silencio. El músculo quizás no esté ahora dormido sino meciéndose sobre otro teclado, pero de seguro descansa. La ambición... ¡ay! quizás requiera otra ocasión y otras charlas que -no dudo- se darán más adelante. De seguro la ambición está en paz conmigo.

Por alguna razón es más políticamente correcto decir que se percibieron los errores y que se trabajará para mejorarlos en vez de hablar de méritos y alegrías, pero ¡qué diantres! ¡cómo disfruté este concierto! mil errores se sucedieron, uno tras otro, sí, y la cabeza trabaja a megámetro por segundo en esos momentos corrigiendo rumbos y reparando traspiés y trasdedos. Como dice un ser muy querido para mí, el lenguaje políticamente correcto me lo meto en el orto. A poco se llega con politiquerías berretas y amores de cotillón. Reconozco que esta noche hubo entrega, hubo pasión y hubo rock and roll. Cada cual juzgará si lo sintió de esa manera, pero fue mi percepción desde las banquetas cuadradas y apiladas..

La música es un amante celoso, digo parafraseándome. ¿Cómo caer ahora en el silencio sin sentir que mañana esto continúa? ¿Cómo levantarse de sábanas con olores ajenos luego de un disfrute pleno sintiendo que no se repetirá? No sé cómo se transforma en algo casi ajeno a mi decisión: la función debe continuar... y continuará.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Bártulos

40 segunditos de danza de masa húngara alla Bártok.

<= click!

lunes, 17 de diciembre de 2007

Zoológico Personal V

A GÜEMES

Güemes en la plaza de Angastaco.

Ante su monumento

Sobre tu pedestal de roca viva
oteas cauteloso el horizonte,
cóndor que acecha desde su alto monte
del enemigo una señal furtiva.

Vendrá esta vez del Norte el godo artero,
cual tantas otras, pero no de día;
vendrá en la noche lloviznosa y fría
en que un Judas te vende por dinero.

-¡Padre salteño! por la espada herido,
huyendo, desangrándote en la oscura
senda del Chamical no quiero verte;

sino aquí, ya de vuelta del olvido,
viva, plasmada en bronce tu figura
con que tu gloria triunfa de la muerte.

Juan Carlos Dávalos (junio de 1940)

Fontana

Quiero que salpiquen lejos!
mis anhelos y deseos
cuando decida tirarlos, con las monedas
para anclar esta ansiedad
y encallar la esperanza.

domingo, 16 de diciembre de 2007

encontré el músico mágico, i...

Afinaron mis huesos,
se dejó correr entre sus dedos el telón y mis cabellos.
Mullida la felpa de esta roja banqueta
se borraron pesadas y viejas huellas.
Ajusté las cerdas de mis pestañas
y apunté mis ojos en escena.
La resina que bajo mis brazos controlaba
el temblar de mis corcheas,
dejó que guiase seguro y misterioso
el solfeo interior
y mientras mis poros se impacientaron por captar
ínfimas e hipnóticas tus vibraciones,
los ligatos tentaban a mis manos solo a dejarse llevar.
inhalé,
tratando de alcanzar este anacrúsico comienzo.
...imaginé músico el encuetro.

if...

- ¿y sí pasara? ¿y si no pasara? ¿y sí fuera que sí? ¿y si fuera en vano? ¿y si no lo fuera?
- take it ysi... - contesté.

sábado, 15 de diciembre de 2007

No sé en dónde vivís pero
si siguiera
el camino rojo de mis venas llegaría
no a tu puerta

a tu cama
donde todavía sos dueña de mi sangre.

viernes, 14 de diciembre de 2007

yo me alejo carpentier

martes, 11 de diciembre de 2007

migration

Soy el tintero donde quedaron burbujeantes tus emociones,
pero necesito plumas para alcanzarte.
Negro resulta esto de escribir "alla" china,
aunque de todas maneras sé que te daría alergia mi mensaje.


¿Son flores o son nalgas
estas flores de lascivo arabesco?
¿Son nalgas o son flores
estas nalgas de tallo dulce y suave?


(Carlos Drummnond de Andrade)

Cosa é mandinga

el tornasol de tus ojos
atrapa mis reflejos,
y de un momento a otro...
se ven viajando en un túnel de un solo color...


Mel-ancoholía

Fermentan mis ilusiones,
con tu recuerdo pegado en el almíbar de mis ojos en conserva.
Acecha el zumbido de tu ausencia,
esta fruta que rebosa su punto en lo rojo y jugoso de mis labios sin besar.
Parece que todo florece después del riego de mi llanto,
y se ahoga mi espíritu en la malegría "mel-ancohólica" primaveral.
Perfumados están los supiros que aún no pasan de estación,
no superan los anhelos de este invierno,
los abrazos vacíos, sin dar.

lunes, 10 de diciembre de 2007

p u r p
u r i n a a
n i r r i i r u p
p u r pu ri na i r
i p r p u rr r i na p ur pu in
n a p r i i ri na pru a an i ru pru p
o r p i na pur p u ri iii na pur pu ri na
pur pu rina pur p ina prpu rea p p p pp
...y un pensamiento feliz...
¡despeguen-monos!

Cadenas nacionales para intentar unir pueblos frustrados...

Cadena Nacional. La radio que deja de transmitir lo que acostumbra un lunes por la tarde. Una voz chilla en un tono insoportable, con ruido de cables desajustados delante y multitud eufórica detrás. Es la jura de ministros. Las mismas cabecitas de los últimos cuatro años deambulan por los pasillos que ya han de serles habituales, buscando reconfirmarse. Rato antes escuchaba a unos periodistas dando sus opiniones al respecto, y cierta razón tienen al mencionar que es una transición ordenada (o una re-elección ordenada, como aclararon varias veces) y que ya van como 24 años de democracia. Son cosas para celebrar, sí... pero sin embargo prefiero mover el dial, apagar la radio, poner un disco de Satie y volver al mundo sensible. ¿Cuándo dejó la política de ser cosa de la gente y la empezamos a sentir algo ajeno?

pasamanos

Las manos se llenan de callos a través del pasamanos que el barro fresco alivia pero no cura.

Aún así buscamos con desesperación pasar al otro lado: los más fuertes llegan con el último aliento y un salto duro que acaba con las costras de las rodillas en la tierra. Los más altos llegan caminando, ilesos pero poco honestos. Los pequeños llegan por livianos y el resto se rompen las manos en el barrote del medio o se quedan para siempre tres pasos antes de llegar.


(En este momento el presidente le pasa los poderes con sus ínfulas a su mujer,
como si le entregara la tutela de todos nosotros
que sólo queremos paz y aire fresco.
También pasa veloz una ambulancia soprano,
como una mujer que pide auxilio por las calles.
Y el viento entre las sábanas entre las terrazas.
El tiempo.

En el tiempo pasan la soledad indiscutible y un dolor
-como varios-
que me avisa que los próximos días serán de mal humor y de hormona.)

sábado, 8 de diciembre de 2007

El cuenta



Cómo decir todo, sin que existan palabras que lo endulcen, sin olvidar nada, ni una parte de nuestra conversación, el término que utilizo para describir el modo en que palpitan los restos de luna por la mañana, frase que quizás robo de un poema o un libro de escuela. Ni hablar del tiempo antes de sentarnos en la mesa, quizás eso motivó la charla, la euforia de la tarde ventosa, el paseo previo por la casa revuelta, el gato entre las piernas, la ducha, la pava esperando, un vistazo rápido al patio antes de adentrarnos en la cocina, allí quedó todo la conversación de sobremesa, el mate ligero, su sonrisa de hermano, aquí me vuelven sus palabras con la imperfección de haberlas repetido tantas veces, hasta el hartazgo, hasta volverse mías, de nadie…
<
Cuando amanece, el quitupi es el primer pájaro en cantar por la mañana, me habla en un idioma que ya he olvidado, si sólo lograse entenderlo, lo que me cuenta, lo que nos dice, la tierra amanece y la luna, la luna en esa palabra que ya no recuerdas, se desnuda, para que emerja el sol, quizás ese pájaro me este hablando, me habla de amor…
Diciéndonos qué hacer…
Cómo bajarme de este cuerpo pesado
De esta vida de cartón…>



Bernardo

miércoles, 5 de diciembre de 2007

La qüerina llama a hurtadillas...

Los días pasan.
El trabajo remunera mi efectividad rutinaria.-
La creación me habla y me apura
en el idioma de sirenas de ambulancias,
y no puedo contestarle.-
Salvo hoy,
apoltronada en el sillón y la ausencia de mi jefe.-

lunes, 3 de diciembre de 2007

Feroz melancolía


Puertas que se cierran definitivamente. Espacios ya no transitables. Exclusiones. Cambio. Tortuoso proceso no deseado. Despecho. Abandono. Incertidumbres. Incomodidades.

Resuenan adentro los ecos de miles de voces que transitaron tantas emociones. Recuerdo situaciones ásperas como alquitrán, situaciones felices y alegres, aburrimientos, superaciones, innovaciones, descubrimientos...

Ahora sólo queda esperar. Acostumbrar nuestros sentidos a otras corrientes de aire, a otros colores, otros olores, otras ubicaciones, otros anhelos, otras esperanzas. Queda tratar de que nuestra mente entienda, de una vez y para siempre, que no se trata de un cierre... sino de un cambio.

domingo, 2 de diciembre de 2007


Quien mal anda

mal a caballo.


sábado, 1 de diciembre de 2007

"a cuenta gotas"

Algunas veces mi llanto alcanza una cubeta "agujereada",
creo que quiere inundar a los vecinos.
Si entre ellos
hay algún biólogo,
logrará su acometido:
constatar que toda esa agua puede salir de una persona
cuando se siente sola,
y hacer un medio de locamoción
para aquellos sentimientos capaces de cruzar
el canal de Beagle.



webdings

embalsamándome,
las amarguras naufragan en el mar de mis entrañas.
si el clima ayuda,
quizás hoy se condence alguna estalactita clavada en mi devenir,
para expirar este aliento que hoy me afixia,
y depurar la desilución
con una vertiginosa lágrima que agite
el estanque de mi presente.