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viernes, 11 de enero de 2013


La infancia del hombre que luego escribiría breve (fragmentos)

Una noche en que soñaba despierto, como siempre, buscaba a un enemigo en la habitación y lloraba.

Llegó la mañana.

Yo tenía un saquito (no me gusta esa palabra) gris, con elástico abajo. El gorro de verano tenía un elástico. Las medias también tenían elásticos, rojos.

Mi abuelo era jardinero en el Palacio Smolni. Un alemán canoso, corpulento. En su habitación había una azucarera de cristal y objetos cubiertos de percal oscuro. Detrás de su casa se curva el Neva, y sobre él se veía algo colorido y pequeño.
No puedo recordar qué era.

No me gustaba que abotonasen y desabotonasen mi ropa.
Recuerdo el gusto del baldecito verde de hierro en los dientes. En general, el gusto de los juguetes. Desilusiones.
Éramos salvajes y no teníamos educación. Los adultos no lograban dominarnos. Ellos, en general, no lo logran.

En el extremo de la ciudad, del otro lado del Neva, donde siempre soplaba el viento, se encontraba la isla Vasílievsky, donde vivía el tío Anatoli en una casa de color marrón, a una hora y media de viaje. Él tenía teléfono, y en la fiesta de Pascua servían unos huevos dorados, aunque desabridos, y pasas de uva azuladas.
Y en la mesa de su pequeña mujer había un triple espejo y una chanchita rosada de alcancía. La chanchita era para mí el fin del mundo.
                                                                  Víktor Shklovsky


miércoles, 22 de febrero de 2012

no me encuentro

es que a la orilla de la cama el aire es negro
y lo único que puedo ver es


la luz
del botón de power
del televisor






miércoles, 15 de abril de 2009

Me achicharré

y
el calor me hace cantar
lo inevitable que es la vida

y lo tropezado que es el amor
ó
lo tropezada que es la vida
y lo inevitable que es el amor

jueves, 19 de febrero de 2009

miércoles, 14 de enero de 2009


es que tengo los pies percudidos
y el alma caída como los pantalones flojos

es que tengo el pelo mojado
y las manos pegoteadas de lagañas

es que si fuera azúcar
no sabría cómo salir del frasco


acaso disolverme en un té

sábado, 26 de julio de 2008

viernes, 27 de junio de 2008

Cabalgar, cabalgar, cabalgar, a través del día, a través de la noche, a través del día. Cabalgar, cabalgar, cabalgar.

Rilke, 'El Corneta'


sábado, 14 de junio de 2008

Aldo Bruno Pizzo

Ciertas cuestiones resuenan por consonancia, por simpatía. Quizás la muerte es tan deprimente porque nos recuerda otras muertes, porque nos acerca a la idea de posibles próximos nombres que visitará la Parca. Sea como fuere, duele por ahí, en un lugar que está un poco más abajo de, no, más allá, aunque no tanto por ahí sino... se respira raro, y se ve negro. ¿Será que vemos de este color por una consecuencia del color utilizado en el luto, o viceversa? ¿Existen las sensaciones con colores dentro de un inconsciente colectivo?

No puedo dejar de ver la muerte como un hecho trágico sólo para quienes rodean al ex. No me asusta la idea de mi propia muerte, ya que creo que es -en parte- una pérdida de consciencia, por ende no seré consciente de mi ser-muerto.

Dicen que se alcanza un particular estado de lucidez antes de morir, pero no creo que la lucidez sea más que una forma diferente de percepción de la realidad, de alucinación. Quizás esta frase deben formulársela quienes temen la muerte, como un atenuante de sus terrores.

Hoy se nos ha ido un hombre que hizo que a muchos nos interesen realmente las matemáticas. Un hombre que se despedía siempre diciendo "¡Éxitos! La suerte es para los mediocres".

Aldo Bruno Pizzo, mi más afectuoso saludo.

domingo, 8 de junio de 2008

jueves, 5 de junio de 2008

Arriba se quedaron sin luz

Nuestra vida pende de un filamento:
si cada foca nos regalara un bigote
Marco Polo lo cambiaría por tungsteno
pero los porteros esconden las escobas
y no abren el subsuelo hasta que los tapones dan las nueve.

Entonces tejo una mecha que dure hasta la vela
y sigo tejiéndola mientras se consume la pila de la linterna.

He de tener más cuidado que Penélope:

si enciendo la mecha con el cable amarillo
y dan las nueve en los tapones
y el portero sacude las escobas
Marco Polo, la mecha y yo seremos filamento
y el tungsteno se jactará de habernos electrificado el pelo.

martes, 27 de mayo de 2008

Video: El concierto (Leo Masliah)




Era un concierto de música culta

y renacían las fuerzas ocultas
de los antiguos maestros geniales,
de los eternos, de los inmortales.

Era un concierto, era el goce más fino,
era un contacto con algo divino.
Era solemne, era casi sagrado,
era un placer de lo más elevado.

Flautas, violines, trompetas, platillos,
sonaban entre corbatas, anillos,
entre bolsillos rellenos de plata,
entre las llaves de algún cola chata.

Entre collares, pelucas, colgantes,
entre tapados de piel, entre guantes;
entre abogados y algún escribano
y dos o tres profesoras de piano.

La gente oía con mucho entusiasmo:
estaban todos al borde del pasmo.
Es que la música seria, la fina,
le pone a uno la piel de gallina.

Era profundo, era algo sublime.
Decime vos, si no es cierto, decime,
si el director a pesar de ser joven
no era la imagen del propio Beethoven.

Era el edén para los que asistían:
sonaba justo como ellos querían,
sonaba tan culto, tan elevado,
que tuvo un triste fatal resultado.

Porque de a poco la gente ascendía
bajo el efecto del arte, subía.
Iban en busca quizás de la altura
correspondiente a esa música pura.

Y las butacas quedaron vacías:
toda la gente subía y subía,
siempre más alto en el aire tomado
por aquel arte supremo elevado.

Mientras la orquesta seguía tocando,
toda la gente se iba estrellando
casi a la vez la cabeza en el techo,
quedaban todos los cráneos deshechos.

Y por la fuerza de los cabezazos
se fue cayendo el teatro a pedazos.
Toda la orquesta quedó sepultada,
quedó enterrada, quedó mutilada.

Y los oyentes seguían sin pausa
subiendo, pero ya por otra causa:
ya no era el arte que los elevaba,
era la Muerte que se los llevaba.

domingo, 11 de mayo de 2008


basta de noches caídas, de palabras relámpago
de nada vale seguir en el mismo río, cambiemos de aire:
vamos a nacer en lo evaporado
en lo móvil que asciende

Cataratas del Iguazú, 2008

domingo, 27 de abril de 2008

Mala entraña

Toda la letra es fantástica, pero a prestar atención a la última estrofa especialmente. No tiene desperdicios. Si pueden, consíganse la versión cantada de Gardel.

Mala entraña

Te criaste entre malevos,
malandrines y matones,
entre gente de avería
desarrollaste tu acción;
por tu estampa, en el suburbio
florecieron los balcones,
y lograste la conquista
de sensibles corazones
con tu prestigio sentado
de buen mozo y de varón.

Mezcla rara de magnate
nacido en el sabalaje,
vos sos la calle Florida
que se vino al arrabal.
¡Compadrito de mi esquina,
que sólo cambió de traje!
pienso, siempre que te veo
tirándote a personaje,
que sos mixto jaulero
con berretín de zorzal.

Malandrín de la carpeta,
te timbeaste de un biabazo
el caudal con que tu vieja
pudo vivir todo un mes,
impasible ante las fichas,
en las noches de escolaso
o en el circo de Palermo,
cuando a taco y a lonjazo
te perdés por un pescuezo
la moneda que tenés.

Y es por eso que asentaste
tu cartel de indiferente,
insensible a los halagos
de la vida y al sufrir;
se murió tu pobre madre,
y en el mármol de tu frente
ni una sombra, ni una arruga
que deschavara, elocuente,
que tu vieja no fue un perro,
y que vos sabés sentir...

Pero al fin todo se acaba
en esta vida rastrera
y se arruga el más derecho
si lo tiran a doblar;
vos, que sos más estirado
que tejido de fiambrera,
Dios no quiera que te cache
la mala vida fulera,
que si no, como un alambre,
te voy a ver arrollar.

Tango (1927)
Música: Enrique Maciel
Letra: Celedonio Flores

jueves, 10 de abril de 2008

Repeticiones según Schoemberg

"Escuchar repetidamente cosas que a uno le gustan es agradable y no debe ser ridiculizado. Existe un deseo subconsciente de llegar a una mejor comprensión y percatarse de más detalles relacionados con la belleza. Pero un amente alerta y bien adiestrada querrá enterarse de los aspectos más alejados, de las consecuencias más remotas de cosas sencillas que ya tiene aprendidas. Una mente despierta y bien formada rehúsa escuchar el parloteo infantil y exige que se le hable en lenguaje breve y concreto."

Arnold Schoemberg

miércoles, 9 de abril de 2008

69



Dormir puede ser el producto de una distracción,
como también puede serlo morir.

La profunda atención a la vida

es el espantapájaros del sueño y de la muerte.

El quehacer del hombre
es un programado ejercicio de concentración
para evitar que se disperse
la energía invisible que en un gesto amoroso

se reviste de luces en la flor y en los ojos
de cualquier criatura.


Es por eso que dormir y morir

no deben seguir siendo
la consecuencia de nuestro abandono,
sino el perfume más neto de la flor más despierta
y la mirada más lúcida del ojo más abierto.



Roberto Juarroz -
Poesía vertical 1958-1982

martes, 8 de abril de 2008

Empiezan las clases pero aún no empiezan

Es de dominio público que las clases en la Escuela de Música Popular de Avellaneda (EMPA) empezaban ayer, lunes 07 de abril. Sucede que este día es el "Día de Avellaneda" -aniversario de su fundación y semi-feriado- y que por ende no hay clases. Dado que Avellaneda es un partido fundado en 1852, creo que esta fecha no es novedad -o no debiera serlo- para ningún administrativo de Avellaneda. ¿Cómo es posible que les haya tomado por sorpresa y que hayan anunciado el comienzo de clases para un día en el que la Escuela está cerrada? Resultado: hacer un viaje pésimo en un colectivo atestado para ver un cartelito "Día de Avellaneda" y la puerta de entrada cerrada. Al menos pusieron el cartelito.

Con renovadas esperanzas volví hoy a sentir aquello que emociona el primer día de clases del año (sí, otra vez). En esta ocasión, las asignaturas de la jornada eran Apreciación Folklore y Apreciación Jazz del tercer año de Ciclo Básico.

Grande fue mi sorpresa el día encontrarme que estas materias no comenzarán sino hasta el 22 de abril, que por un error del Jefe de Área -según dijeron- no informaron este pequeño detalle. Otro día de viajes en colectivos desbordando de gente. Al menos esta vez pude ver caras conocidas y saludar compañeros.

Cabe aclarar que el día de matriculación en las materias, me inscribí en Folklore a las 21 hs. y en Jazz a las 22, los días martes. Días después llamaron para decirme que "por un error en la computadora" (sí, las computadoras se equivocan y no quienes las usan) apareció el horario de las 21 hs. para Foklore, pero que en realidad no existe, que debía cambiarme a otro horario. Me anoté entonces a las 20 hs. Pedí cambiar la otra materia del día, Apreciación Jazz, de las 22 hs. a las 21 (horario existente), pero me informaron que no podían hacer eso, que conversara con el Jefe de Área, el Vicedirector o la Regente, ya que quien me llamaba sólo estaba autorizado para realizar modificaciones en la asignatura Apreciación Folklore. El verticalismo existe cuando conviene.

Entiendo que el día 7 de abril no hay clases por ser feriado. Mi inteligencia es suficiente para comprender que se haya retrasado el comienzo de clases por la famosa "adecuación" del ciclo lectivo 2007 (ciclo lectivo que largó en octubre porque no teníamos dónde cursar). Lo que no llego a dilucidar es por qué no se avisa a la gente.

Cuando comenté esto a varias caras amigas que vi por la Escuela, tuve casi unánimamente la misma respuesta: "por lo menos hay clases..." Es cierto: hay clases, pero ¿por qué por lo menos? ¿por qué debemos resignarnos a que estamos desamparados y que hay que agradecer lo que se da sin quejarnos por lo que se hace mal?

No comparto la idea de que "por lo menos tenemos clases". Tenemos clases y es nuestro derecho tenerlas. Qué fácil nos acostumbramos. Qué fácil nos hacen sentir un desamparo tal que aunque nos maltraten -porque esta desinformación es maltrato- nos conformamos con que en algún momento empezarán. No nos olvidemos que el año pasado gracias a cortes, marchas, asambleas y reuniones, las clases empezaron siete meses más tarde: en octubre. Si sentimos pena y somos conformistas, ¿empezarán alguna vez? ¿se tendrá en cuenta que somos personas si sólo miramos para abajo?

Como siempre, una vez más, la burocracia nos supera.

Perdón si no se condice este texto con la temática habitual del blog, pero me pareció oportuno difundirlo.

Gracias,

Pablo

Estudiante de la Escuela de Música Popular de Avellaneda
y administrador de www.foroempa.com.ar

domingo, 6 de abril de 2008

Taquito militar

De uniforme verde militar, camuflado, pasea por las callecitas que rodean la Plaza Dorrego. Huele a tabaco y alcohol. Su voz áspera condice su aroma. Desde hace un tiempo un chico lo acompaña, de unos dieciséis, diecisiete años aproximadamente, vistiendo el mismo tipo de uniforme.

Hay personajes que no nacen, que no viven, que no mueren: se limitan a estar. Son parte de lo habitual, de aquello en donde se posa la mirada cuando se espera un colectivo.

Ante una primera mirada, podría decirse que se trata sin más de un cuidacoches con un particular gusto estético sin faltar demasiado a la verdad, pero sería una visión incompleta. No es sólo una persona vestida de forma particular: es un personaje. Es parte de las leyendas urbanas del barrio de San Telmo.

He oído gente comentar que se apoda Matute, aunque tiendo a creer que este apodo ha surgido a pesar suyo y no por él prodigado. Hay quienes dicen que es un veterano de Malvinas. Una vez me contaron que –este comienzo de frase es esencial para un mito urbano- su locura proviene de la muerte de su hijo, quien cayó a una palangana de agua hirviendo mientras él le hacía baños de vapor.

Más o menos trágicas, con cierto nivel de veracidad o conformando el más absurdo disparate, todas las historias personifican a nuestro personaje. Lo hacen más del barrio, más de todos.

San Telmo ha cambiado mucho en estos últimos diez años. Los sábados por la mañana ya no lo observan solamente las señoras que marchan al mercado, sino también los jóvenes que vuelven de los boliches y los turistas que circulan por las joyerías y los locales de artesanías alrededor de la Plaza.

Cada tanto se divisa alguna novedad en su uniforme verde camuflado, como un nuevo gorro o quizás una macana en su cinturón. Sus rasgos afilados y su mirada llena de melancolía permanecen ajenos a cualquier cambio.

Mientras tanto Matute sigue allí, firme, con una colilla a medio fumar en la boca, cuidando autos por algunas monedas.


--

He aquí el único testimonio de este personaje que he encontrado en Internet:


(Fuente de la foto: Digireflex.net)

sábado, 15 de marzo de 2008


M. C. Escher Print Gallery

"Asombrarse es la escencia de la vida"

M. C. Escher

lunes, 10 de marzo de 2008

La nouvelle Babel


Que sea más bien callada,
contraria a las agujas del reloj.

de Lis

viernes, 29 de febrero de 2008



-"¿sigues preocupado por el amor?-
preguntó ella al fin, rompiendo el silencio de aquella lánguida convalescencia que sigue a la fiebre de los deseos satisfechos.
La pregunta de Lucy en aquel silencio profundo era como la llama de un fósforo en la tiniebla de la noche.
La noche es ilimitada, inmensa, salpicada de estrellas. Se enciende el fósforo y todas las estrellas quedan instantáneamente abolidas; no hay más distancias ni profundidades. El universo queda reducido a una pequeña cueva luminosa excavada en la tiniebla sólida poblada de rostros brillantemente iluminados, de brazos y de cuerpos, y de los cercanos objetos familiares de la vida cotidiana.


A. Huxley, "Contrapunto"